Qué ha cambiado

Hasta hace poco, quien buscaba un negocio en Google veía una lista de resultados y un mapa. Ahora, además, puede leer un resumen escrito por la IA de Google (los «AI Overviews» y el «Modo IA», que funciona en España en castellano desde octubre de 2025) o preguntar directamente a ChatGPT, Gemini, Copilot o Perplexity. La respuesta ya no es una lista de diez enlaces: es un párrafo que nombra a dos o tres negocios.

Dos datos para no perder la perspectiva. Uno: en Estados Unidos, según la encuesta anual de BrightLocal, casi la mitad de los consumidores ya ha usado una IA para buscar un negocio local, aunque la mayoría lo comprueba después en Google. Dos: la IA todavía manda muy pocas visitas a las webs comparada con Google. Es decir, Google sigue siendo lo primero; la IA es una capa más que conviene no regalar a tu competencia.

De dónde saca la IA lo que dice de ti

La IA no se inventa los negocios que recomienda (o no debería): los busca en internet en ese momento y resume lo que encuentra. Cada una tira de un sitio distinto:

  • Google (resúmenes de IA y Modo IA): usa el mismo índice que el buscador de siempre. Google lo dice claro: no hay requisitos adicionales ni optimizaciones especiales para aparecer; basta con que tu página esté indexada y pueda mostrarse con su fragmento. Y pide tener al día tu ficha de Google (Google Search Central).
  • ChatGPT: tiene su propio rastreador de búsqueda, OAI-SearchBot, y usa también proveedores de búsqueda externos. Si una web bloquea ese rastreador, no aparece en las respuestas de búsqueda de ChatGPT (OpenAI).
  • Copilot: funciona sobre el índice de Bing. Microsoft recomienda, para negocios locales, tener al día Bing Places (la ficha de Bing) para que la IA dé bien tu dirección, horario y teléfono (Bing).
  • Perplexity y Claude: tienen sus propios rastreadores de búsqueda (PerplexityBot y Claude-SearchBot).

Traducido: la IA te recomienda si te encuentra en tu ficha, en tu web y en lo que otros dicen de ti, y si todo eso cuenta lo mismo.

Paso 1: que la IA pueda leerte

Parece obvio y falla más de lo que crees. Tu web tiene que dejar pasar a los rastreadores de búsqueda: el de Google, el de Bing y los de las IA (OAI-SearchBot, PerplexityBot y Claude-SearchBot). Se controla con un archivo llamado robots.txt; si alguien lo configuró «por seguridad» bloqueando todo lo que no es Google, te has borrado de ChatGPT sin saberlo.

Un matiz que confunde a mucha gente: hay rastreadores que solo recogen textos para entrenar modelos (GPTBot, ClaudeBot) y otros que buscan para responder. Bloquear los de entrenamiento es una decisión tuya y no te saca de las respuestas; bloquear los de búsqueda, sí. Si no sabes cómo está tu web, pregúntaselo a quien te la hizo: es una comprobación de cinco minutos.

Y una cosa más técnica que sí importa: que tu web esté dada de alta en Bing Webmaster Tools, además de en Google Search Console. Muchas webs pequeñas solo existen para Google, y Copilot (y en parte ChatGPT) miran a Bing.

Paso 2: ficha de Google y Bing Places, completas y iguales

Cuando alguien pregunta «¿está abierto ahora?» o «¿qué taller hay cerca?», la IA tira de las fichas. Tu ficha de Google tiene que estar verificada y completa: nombre real, categoría, horario, teléfono, servicios, fotos y reseñas respondidas. Te lo contamos paso a paso en nuestra guía de la ficha de Google.

Después, la de Bing: Bing Places permite importar los datos desde tu ficha de Google, así que es poco trabajo. Y la regla que más se olvida: el mismo nombre, el mismo teléfono y la misma dirección en todas partes (ficha, web, redes, directorios). Si en un sitio sigue el teléfono antiguo, la IA puede quedarse con ese.

Paso 3: una web que responda a lo que te preguntan

La IA busca respuestas, así que gana la web que las da claras. No hace falta escribir «para robots»: Google insiste en que lo que funciona es lo de siempre, contenido útil y claro para las personas. En la práctica, para un negocio local:

  • Una página por servicio importante (por ejemplo, «cambio de neumáticos» o «tratamientos de color»), no todo mezclado en una sola.
  • La respuesta al principio: qué haces, para quién, en qué zona y desde qué precio, en las dos o tres primeras frases.
  • Precios orientativos cuando puedas darlos. «Desde X €» responde a la pregunta que más se hace y casi nadie contesta.
  • Preguntas reales de tus clientes, con su respuesta: aparcamiento, plazos, si hace falta cita, qué traer.
  • Datos propios: cuántos años llevas, qué haces distinto, un caso real (con permiso del cliente). Lo que solo tú puedes contar es lo que más se cita.

Si quieres repasar lo básico, aquí tienes qué debe tener la web de un negocio local.

Paso 4: que otros hablen de ti

La IA se fía más de lo que dicen otros que de lo que dices tú. Las tres fuentes que más pesan para un negocio local son las reseñas (en Google y en la plataforma de tu sector), los directorios serios (Páginas Amarillas, la asociación de comerciantes de tu zona, la plataforma de tu sector: TheFork o TripAdvisor si eres restaurante, Doctoralia si eres clínica, Booksy o Treatwell si eres peluquería) y las menciones reales: la prensa local, un proveedor que te enlaza, una entrevista.

Lo que no: comprar reseñas o menciones. Además de ir contra las normas de Google, las reseñas falsas están prohibidas en la Unión Europea desde la Directiva 2019/2161. Si quieres más reseñas de verdad, te contamos cómo en esta guía.

Lo que es humo

  • «Pon un archivo llms.txt y saldrás en las IA». Google dice expresamente que no hacen falta archivos ni marcados especiales para su IA, y un estudio de Ahrefs sobre más de 130.000 webs vio que casi ningún llms.txt recibía visitas de los rastreadores de IA. No hace daño, pero no es la solución.
  • «Te garantizamos salir en ChatGPT». Nadie puede garantizarlo: las respuestas cambian de una pregunta a otra, incluso con las mismas palabras.
  • «Tu posición en ChatGPT». No existe una posición estable como en Google. Lo que se puede medir es en cuántas respuestas apareces.
  • Páginas clonadas por pueblo («diseño web en Sada», «diseño web en Bergondo»… con el mismo texto). Google lo considera abuso y te puede hundir.
  • Listas de «los mejores de A Coruña» publicadas por uno mismo con uno mismo el primero. Google conoce la táctica.

Cómo saber si la IA te recomienda

No necesitas herramientas de pago para empezar. Una vez al mes, unos 30 minutos:

  1. Apunta diez preguntas que haría un cliente tuyo: «taller con cita previa en Oleiros», «¿qué peluquería abre los lunes en Culleredo?», y también «¿qué opinan de [tu negocio]?».
  2. Házselas a ChatGPT, al Modo IA de Google, a Gemini y a Copilot. Repite cada una tres veces, porque las respuestas cambian.
  3. Anota si te nombran, qué competidores salen y qué webs citan. Esas webs son los sitios donde te conviene estar.

Si tu web está en Bing Webmaster Tools, su informe AI Performance te dice gratis cuántas veces te cita Copilot y con qué búsquedas te encontró.

Qué podemos hacer por ti

Lo más rentable casi siempre es lo de la base: ficha completa, reseñas constantes y una web clara. Nuestro servicio Google Business + reseñas deja tu ficha optimizada y te prepara el enlace o el QR para pedir valoraciones: 170 € de alta y 20 € al messin IVA. La web corporativa (5-7 páginas pensadas para el móvil, con SEO local) cuesta 450 € y 30 € al messin IVA. Las dos cosas, con los perfiles en redes, van en el plan Orilla (550 € y 45 € al messin IVA). Todo está en precios.

Precios sin IVA; las condiciones (permanencia, consumo) están en Ver condiciones.

Y lo que te debemos decir: ni nosotros ni nadie puede prometerte que una IA te recomiende. Lo que sí podemos es dejarte bien hecho todo lo que la IA mira.